viernes, 26 de noviembre de 2010

EL TIEMPO: LA MEJOR EXPRESIÓN DE AMOR


Es posible evaluar la importancia que le asignamos a algo considerando el tiempo que estamos dispuestos a dedicarle, cuanto más tiempo le dedicamos a algo, más evidente resulta la relevancia y el valor que tiene para nosotros. Si quieres conocer las prioridades de una persona, fíjate en cómo usa el tiempo.

El tiempo, es el regalo más preciado que tenemos porque es limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo. Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar. Nuestro tiempo es nuestra vida. El mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo.

 Las palabras por sí solas nada valen: "No solamente debemos decir que amamos, sino que debemos demostrarlo por medio de lo que hacemos". Las relaciones exigen tiempo y esfuerzo. Amor se deletrea asi:

                                               T I E M P O
 
La esencia del amor no es lo que pensamos, hacemos o aportamos a los demás; antes bien, es cuánto entregamos de nosotros mismos. A los hombres, en particular, les cuesta entender esto. 
Muchos dicen:
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<< !TE QUIEREN A TI¡.. Quieren tus ojos, tus oidos, tu atención,tu presencia, tu interés: TU TIEMPO.

 El mejor regalo de amor no son los diamantes ni las rosas ni los dulces, es brindar tu concentración. El amor se concentra tanto en otra persona que por un instante uno se olvida quién es. La atención dice:


                                                   MI TIEMPO



Si yo cambiara

Si yo cambiara mi manera de pensar hacia los otros, los comprendería.
Si yo encontrara lo positivo en todos, ¡con qué alegría me comunicaría con ellos!
Si yo cambiara mi manera de actuar hacia los demás, los haría felices.
Si yo aceptara a todos como son, sufriría menos.
Si yo deseara siempre el bienestar de los demás, sería feliz.
Si yo criticara menos y amara más, ¡cuántos amigos ganaría!
Si yo comprendiera plenamente mis errores y defectos, sería humilde. Si al comprender plenamente mis errores y defectos, tratara de cambiarlos, ¡cuánto mejoraría mi hogar y mis ambientes!
Si yo cambiara de ser "yo" a ser "nosotros", comenzaría la Civilización del Amor.
Si yo cambiara los ídolos de poder, dinero, etc...por el amor al projimo, comenzaría a vivir la verdadera felicidad.

No intentes cambiar al otro, cambia tu vida y rutina. Con eso estaras mejorando el mundo y tu calidad de Vida

Las dos Ovejas

Un pastor tenía dos ovejas y estaba contento porque las dos habían parido y tenían unos hermosos y juguetones corderitos.

Durante la noche el pastor encerraba sus dos ovejas en un corral que tenía muy cerca de la casa. Así se aseguraba que lobos y zorros no las mataran.

En las horas del día las soltaba para que fueran a pastar por los cerros. Y aquel día las soltó, como siempre y dejó a los corderitos en el corral. Es muy riesgoso soltarlos tan pequeños.

Las dos ovejas cruzaron el río caminando sobre su firme lecho de piedras. Las aguas del río serrano eran poco profundas y ellas lo cruzaban a diario. Pero al poco tiempo se desató un temporal muy fuerte y la lluvia fue repentina y torrencial. Las aguas descendieron de los cerros, se volcaron torrentosas en los pequeños arroyos y llegar turbias al cauce del río y el río se desbordó.

El pastor salió hasta la orilla, porque sabía que se acercaba la hora en que sus ovejas regresarían, para amamantar a sus críos y pasar la noche en el corral y vio que sería imposible cualquier intento por cruzar aquel torrente de aguas, sin exponerse a ser arrollado y golpeado contra las piedras.

Una oveja se puso a pastar paciente en la orilla, esperando que las aguas bajaran, la otra se impacientó y comenzó a lamentarse: "Esta agua no descenderá y mis hijitos se morirán de hambre, aquí nos sorprenderá el lobo y nos moriremos". La compañera trató de calmarla: "No te impacientes, recuerda que ya vimos muchas crecientes en el río y siempre vimos las aguas descender, no nos pasará nada grave y mañana amamantaremos a nuestros hijos".

De nada valieron sus reflexiones, la oveja se arrojó al agua. El pastor la miraba impotente desde la orilla opuesta. La pobre oveja avanzó un par de metros, pero las aguas la vencieron y la arrastraron río abajo, el pastor y la compañera vieron cómo el cuerpo de la desdichada era llevado por la corriente, que lo golpeaba contra todas las rocas salientes.

Al anochecer las aguas ya habían descendido bastante, pastor y oveja se miraban desde las dos orillas, el pastor que conocía bien los pasos menos riesgosos, entró al agua y lenta y cuidadosamente, llegó hasta la otra orilla, ató una cuerda al cuello de su oveja y ambos volvieron a cruzar el río.

Los corderitos balaban en el corral, el pastor hizo que los dos huerfanitos mamaran de la oveja sobreviviente, que se constituyó en su madre adoptiva.

"Sin esperanza es imposible tener paciencia, porque nadie espera lo imposible y la esperanza más hermosa es la que nace en situaciones más desesperantes. La impaciencia, con la que quieren alcanzarlo todo hoy, es la que te hace perder la oportunidad de alcanzarlo mañana."

Autor Desconocido